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jueves, 19 de junio de 2014

Dear Diary III

¡¡Hola a todos!! Por fin he vuelto con esta iniciativa que había dejado completamente abandonada y he visto que hay muchísimos personajes que se me han ido acumulando, así que manos a la obra...


"Chica joven bajo la lluvia. Tiene un paraguas en la mano y lagrimas saladas caen por su rostro"



Querido diario:
No podía moverme. No podía parar de llorar. Y no paraba de llover tampoco. La imagen no podía ser más dramática: yo en un banco del parque llorando como una magdalena debajo de mi paraguas rojo chillón que a nadie le pasaba desapercibido mientras la lluvia caía sin parar...

¿Pero que querías que hiciera? Tenía todo el derecho a estar mal y parecer ridícula, la gente a la que le destrozan la vida deja de preocuparse por llevar el vestido empapado o el maquillaje corrido, lo único que me preocupaba era seguir allí, no hundirme más aún.

Y es que yo tenía razón, ojala me hubiera equivocado, pero tenía razón. Te dije que creía que mi padre seguía haciéndolo, me prometió que no, que lo había dejado atrás y que ahora mi madre y yo eramos lo más importante para él, pero con su historial, ¿quién se fiaría? Yo lo intenté, lo juro, pero volvió a llegar tarde a casa, estaba contento y cuando sonaba el teléfono salía de la habitación. Él decía que era por no molestar a mi madre con cosas del trabajo, pero llevaba el suficiente tiempo cubriéndole para saber que no era cierto, que la estaba engañando, otra vez.

Por eso le seguí, estaba harta de sentirme culpable por haber dejado que pasara con las otras mujeres, su secretaria, mi niñera, mi profesora particular... No quería que volviera a hacerlo, no quería seguir sintiéndome culpable, pero descubrir que no solo engañaba a mi madre, sino que iba a tener un hijo con otra mujer.. Eso era demasiado y no lo pude digerir, así que me quedé en ese banco durante horas mientras llovía decidiendo que hacer: ¿decir la verdad y romperle el corazón a mi madre o mentir y seguir sintiéndome culpable?



¿Que os ha parecido? ¿Os ha gustado? ¡Espero vuestros comentarios!

martes, 6 de mayo de 2014

Dear Diary II

¡¡Hola a todos!! Hoy vuelvo para traeros la segunda entrada de la iniciativa Dear Diary (para mi es la tercera que escribo porque soy guay y he cambiado el orden...) Vale, dejando de lado mis idas de olla, aquí está el personaje:

"Niño de nueve años sentado en el pasto observando el cielo, junto a él tiene un peluche gastado"

Querido diario:

Me han castigado. Me han quitado mis libros y mi juego, pero no saben que te tengo a ti, diario. Nunca se lo he dicho porque es nuestro secreto, y los secretos no se cuentan a los mayores ¿verdad?

Ya no tengo a Bob, me lo han quitado por escaparme, pero yo no sabia que se habían dado cuenta y pensaba que no me encontrarían porque me había vuelto invisible, ya sabes que es una cosa que me pasa a veces, como cuando mi madre no me vio en el banco del parque y se fue dejándome allí solo.

Pero me deben haber dejado de funcionar los poderes porque estaba en el campo, quería escaparme para no volver nunca jamás de los jamases al internado, pero llegué al río y no lo podía cruzar, porque Bob no sabe nadar y además el agua estaba fría y congelada y Bob se podía resfriar porque no tenía ropita. Entonces me he sentado a esperar, no se a que, pero en Mary Poppins hay unas tortugas que ayudan a Mary y a Bert a cruzar el río, así que he pensado que me podrían ayudar las tortugas. Así que estaba sentado esperando y me he distraído mirando las flores y las mariposas y las nubes, tenían muchas formas diferentes, uno parecía una nota musical, otro un burro, pero el que me ha gustado más ha sido el que parecía una madre con un niño en brazos, como si fuera la virgen. Ha sido precioso, y viendo esa nube me he quedado dormido, es por eso por lo que me han encontrado.

La profesora me ha reñido y ha cogido a Bob, ha dicho que ya soy mayor para jugar con un oso de peluche, y lo ha tirado al río, se lo ha llevado la corriente y seguro que se ha ahogado, estoy muy triste, ahora ya solo te tengo a ti. Pero bueno diario, ahora él está con los ángeles en el cielo, ¿no es verdad?


¿Os ha gustado? He intentado que pareciera como si fuera un niño de nueve años, pero no sé si lo he logrado o me he pasado un poco ¿qué pensáis? ¡Dejad un comentario!

jueves, 1 de mayo de 2014

Dear Diary IV

¡¡Hola a todos!! Hoy vuelvo para presentaros al cuarto personaje de la iniciativa Dear Diary (sé que me faltan dos por hacer, los haré tan pronto como pueda, lo prometo).

Antes de nada, decir que ha habido una incorporación en la administración de la iniciativa, Raquel R. del blog Una Valkyria perdida en el Midgard, se ofreció voluntaria para proponer los siguientes personajes. Este es el primero que propone, y la verdad es que me ha parecido todo un reto... El personaje es el siguiente:

''Un chico que buscaba su lugar en el mundo, después de muchas desgracias, y al final ha conseguido lo que quería''


Querido diario:
Estoy... como describirlo, tengo una sensación en el pecho que solo puede ser satisfacción, y bueno, también alivio. Por fin he encontrado lo que quiero hacer, y quería que tu fueras el primero en saberlo, ya sabes, gracias a ti he conseguido superar mi adicción. Recuerdo la primera vez que te tuve entre mis manos, me pareció una tontería que para superar que mi familia me abandonara porque era un borracho tuviera que escribir un diario... Pero fue empezar y no parar. Me hiciste sentirme mejor, recuperarme, y te doy las gracias por ello, en serio.

En fin, la cuestión era que me sentía satisfecho y aliviado porque he decidido a lo que voy a dedicarme, voy a ayudar a rehabilitarse a la gente alcohólica. Ya sabes que como parte de mi proceso empecé a trabajar de voluntario en un hospital y eso me hizo darme cuenta de que quería volver a ayudar a las personas, así que voy a hacer la evaluación para renovar mi titulo de psicólogo y así poder volver a ejercer. De hecho, ya tengo trabajo en un centro de rehabilitación (la doctora Pérez me recomendó, es una gran persona), aunque para eso tengo que pasar la evaluación y un periodo de prueba. 

Pero te prometo que lo conseguiré, diario, estudiaré día y noche si hace falta. Porque por fin he encontrado lo que quiero hacer, mi lugar en el mundo... Y no pienso renunciar a él.


Bueno, ¿que os ha parecido? Me costó un poco pensar lo que escribir... Pero luego las palabras han fluido solas. Espero que os haya gustado el resultado.

¡Nos leemos!

martes, 15 de abril de 2014

Dear Diary I

Como prometí, aquí traigo la primera entrada (aunque sea atrasada) de Dear Diary, como dije, me hacia ilusión escribirlas porque me habían gustado los personajes, así que aquí va, espero vuestras opiniones:

"Chica de veintiocho años  sentada en su habitación frente a un vestido blanco completamente destrozado"


Querido diario:

¡O Dios mío! No puedo creer lo que he hecho, tengo que arreglarlo antes de que me pillen. No era mi intención, diario, lo juro... Pero es que no pude evitarlo, estaba tan guapa en el ensayo caminando hacia el altar del brazo de su padre, y solo de pensar en este hermoso vestido que tenia guardado... La envidia se apoderó de mi. No era justo. Él era mio, yo le vi primero en la universidad, ¡él me sonrió a mi! Pero luego llegó ella, esa zorra, siempre pasaba lo mismo, lo había aguantado desde el instituto, siempre se ligaba a los chicos más guapos, y que, por añadido, me gustaban a mí. Era mi mejor amiga, o eso creía yo, pero al mes de conocerle ya estaban saliendo, y a los dos años se iban a casar, y a mi me tocaba ser dama de honor, una mera espectadora de su vida, esperando a que el se diera cuenta de que yo estaba aquí, pero nunca lo hizo. Y yo no pude evitarlo, verlos felices y a punto de casarse pudo conmigo.

Me colé en su habitación durante su despedida de soltera y saqué el vestido por la ventana. Luego, al llegar a casa me lo llevé y en la habitación me lo probé. A mi me quedaba mucho mejor que a ella, aunque me sobraban un poco las mangas, los tirantes me gustaban más, por lo que cogí las tijeras de la caja de costura e hice un corte en la parte superior del hombro, me tuve que quitar el vestido para seguir cortando, y para cuando acabé estaba mucho mejor que cuando ella lo compró. Y ahí me envalentoné, empecé a retocar el vestido para que quedara como a mi me gustaba, y para cuando me di cuenta, la rabia me había guiado y tenia entre mis manos un vestido destrozado. La falda estaba completamente rasgada, la pedrería estaba por el suelo, el corpiño estaba roto por el centro... No había forma humana de que pudiera arreglarlo, y lo necesitaba para al día siguiente, ella me iba a matar, y él... seguro que no querría hablarme nunca más.

Así que aquí estoy, en mi habitación, con un vestido de novia que no es mío, y pensando en como arreglar este desastre, o al menos, hacer algo para que no me pillen y nunca sepan que he sido yo.